Seré mas original la próxima vez con el título, pero he de confesar que me hacía ilusión empezar hoy al mas puro estilo de un diario.
Os dejé el viernes pasado en la intriga previa a la retirada de la escayola, resultado éste que ya conoceis todos por otros medios, básicamente el telefónico, y a través del cual, y una vez mas, todos mostrasteis el mas alto grado de interés.
El vacío del día de ayer lunes tuvo su causa exclusivamente en problemas con la red wifi de mi casa, y claro, dado mi estado, pues la cuestión que hubiera sido resuelta en otras circunstancias en diez minutos, ha devenido en un retraso de casi un día. Cosas que tiene la movilidad reducida.
En resumidas cuentas, la fractura consolidó bien, y todo anda según lo previsto y según mi fisioterapeuta, en el que tengo puestas todas mis esperanzas. Ahora mismo, es como esa madre de la que nunca esperas a la que le falte la leche, y algunas sabreis de lo que hablo. Pues en esas estoy con mi fisio, espero que nunca le falten recursos para darle vida a mi pierna, ya que a estas alturas está mas muerta que viva. Bendita resurrección de la carne.
Hasta ahora concentrados en mi cicatriz de 20 grapas, ya retiradas no sin antes presentar un cuadro vasovagal, que fue el hazmereir de mis tan apreciados (en otras circunstancias) mujer y amigo, llámense Marta y Nacho. Cabr....
También pendientes de la musculatura de mi pierna, reducida al tamaño de un palo de chupachups. Atrás quedaron esos bloqueos sobre la bici de sppining en los que me deleitaba acerca de la tensión que se reflejaba en mi cuadriceps. Volverán las oscuras golondrinas, o no, ... tiempo al tiempo.
Tengo promesa de que a partir de mañana empezaré a pasarlo mal en la rehabilitación. Disfrutaremos el día de hoy.
28 abril 2009
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