Pues no podía ser de otra forma. Seguramente la mayoría ya conoceis los últimos hechos acontecidos en mi vida, básicamente reducidos a una fractura de la meseta tibial, así se denomina, lo que me ha llevado a tener que pasar por el quirófano y lo que es peor, a mas de un mes de tener la pierna escayolada.
Dicha circunstancia ha supuesto tal impacto en mis quehaceres diarios que no he podido resisitirme a haceros participes de tan magno acontecimiento, minimizados siempre para quién no lo soporta en sus propias carnes, en este caso, huesos.
La cuestión es que hasta el día de hoy y desde el el pasado 17 de marzo, fecha fatídica, en la que como una "Rock & Roll Star" dí el salto a la fama, los días han transcurrido mas lentos que nunca, primero con una espera de 7 días hasta la fecha de la intervención quirúrgica, para continuar con cuatro días de estancia hospitalaria, y por fin, cuatro largas semanas de soportar una pierna que a estas alturas dudo que la reconozca como mía, tal como ocurriría como un hijo al que no ves desde hace 20 años.
Bien. Llegados a este punto, cabe exclamar que tan solo faltan dos días para que la mencionada férula salte por los aires y comienze una nueva fase en mi recuperación. Es ahora cuando comienza la hora de la verdad. La hora de comprobar hasta que punto podré recuperar mi ritmo de vida y mis hábitos desarrollados hasta la fecha del incidente (me resisto a llamarlo accidente). Y es ahora cuando creo que tendré algo que contaros (o lloraros) casi a diario, razón por la cual he decidido reactivar este vuestro blog que tuvo que interrumpirse por falta de tiempo, excusa ésta que ha dejado de tener todo su sentido.
Si algo tengo ahora es tiempo, así que me permitireis que además de mi peripecia rehabilitadora, os pueda salpicar el blog con paridas varias que últimamente casi sin esfuerzo llegan hasta mí.
Vuelvo más apolítico que nunca, quizá porque mi pierna ni me la recuperan los de derechas ni los de izquierdas, así que también os pido una concesión acerca de la banalidad de mis comentarios.
Para finalizar esta parrafada, que no es sino una exposición de motivos o una declaración de intenciones, llamadlo como queráis, he de confesaros que hace un momento mentí, o por lo menos no dije toda la verdad. Si algo tengo ahora es tiempo, eso es verdad, pero algo que nunca dejé de tener son amigos. Quiero aprovechar para daros las gracias a todos por el apoyo que me estais dando a diario para sobrellevar la pesada carga que asola mi pierna izquierda, por todas las llamadas, por todas las visitas, por todos los ánimos que han hecho que este mes haya sido mas llevadero.
Debo dar las gracias a todos, y no sería justo nombrar a nadie sobre nadie, pero qué leches, como es mi blog, pues como que me apetece daros las gracias por esos pequeños o grandes detalles que me han hecho sentirme, una vez más, acompañado.
Nacho, gracias por tu tiempo, por tus enchufes (venga, llámalo contactos, que queda más erótico), por una noche de fallas en el hospital (una vez mas), por esa cama in extremis para pasar la primera noche en el hospital, y por tus drogas (jeje). Esto no te lo pago ni con diez rondas de Seven Tikis.
Ford, gracias por todas tus gestiones administrativas que me han permitido despreocuparme de los papeleos que nos llevamos entre manos.
Oscar, gracias por tus ánimos, por tus visitas, por tus charlas, en definitiva por tu compañía. Sin ellas todo se me habría hecho una "mountain".
A Pepe y a Vicente les quiero dar las gracias por sus visitas, por su interés y por su disponibilidad.
A Paueti, por esas tardes en las que cambió su ordenador por el mío. Así estuvimos juntitos pegándonos unas risas.
Manolo, gracias por ofrecerte a sacarme de cena a pesar de estar la pierna rígida como la chufa del Ford.
Juan, gracias por ese pollo al limón. Otro, cuando quieras, donde quieras.
Gracias a todos los de la falla, a Marta y Eliseo por su preocupación, y en definitiva al empeño (inviable) de que pudiera asistir a la ofrenda del día 18 de marzo. Por cierto Eliseo, no seas cabronazo y no nos pegues esos sustos tuyos.
Gracias a toda la familia que en un momento u otro nos ha echado una mano.
Y por último, y como no, tengo que darle las gracias a mi Martita. Y por mil cosas. Y cuando digo mil son mil. Porque desde el día 17 de marzo he descubierto el significado a esas palabras que dijo el cura el día de nuestra boda, lo de "en la salud y en la enfermedad". Porque ha sido un mes, y lo que le queda, de renuncias, de trabajo, de esfuerzo, de ánimo y de optimismo. De aguantarme mis momentos de bajón, mis enfados y mis cabreos, de ser a la vez mi médico y mi enfermera, de ser mi mujer y mi amiga, de ser el padre y la madre de nuestro hijo a la vez. Te quiero.
Pues aquí, en el día menos dos, comienza la era III del Blog del DJ. Buenos días, y buena suerte.
22 abril 2009
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5 comentarios:
Ánimo guapetón que ya llegará en día en que nos reiremos de este calvario que te ha tocado. Y recuerda.. siempre pudo ser peor....
xxxoooxxx
Be water my friend......
Si algo hay buena de esta tu situación, es leerte. Hay que ver que cosas más bonitas dices! Tienes un pico de oro!
Hola javi,va q ya no te queda nada,tu siempre has sido muy fuerte y esto no va a poder contigo,x cierto lo mejor de todo son las fotos, q pintas jeje,un besazo
Ya queda menos!!! por fin mañana quitan la escayola y en cuanto puedas caminar sin ayuda quiero ver esa tarjeta "temblando" ya sea en agencia de viajes, tous..., tú elijes!.
Besitos.
Marta.
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