¿Lo de las rotondas no se enseña en las autoescuelas, verdad? Porque si no, no puedo entender como a diario no solo me encuentro con actitudes irresponsables sino que además he llegado a toparme con auténticos fenómenos poseedores de una ciencia sin igual.
Me explico. Acaso nadie le ha explicado a un imbecil con el que me crucé el otro día que el intermitente se utiliza para indicar la salida de la rotonda o un cambio de carril dentro de ella, y en ningún caso para anunciar que estoy girando en el sentido de la rotonda. Pues sí. Chico listo. Si no señalo, es porque sigo dentro de la rotonda y por el mismo carril. Siento que tu neurona no dé para más.
O ese otro que reclamaba su derecho a cambiar de carril dentro de la rotonda sin señalar. ¿Para qué? Y si te quieres incorporar a la rotonda debes de adivinar sus intenciones. Divertidísimo.
Vamos, que a este paso lo de las rotondas o acaban analizándolo en el programa de Iker Jimenez, o mejor en el Waku waku, porque las nuevas especies de burro deben ser interesante objeto de estudio.


