Vamos, que no tiene otra explicación. Atónito me quedé viendo al monarca soltando la frase más repetida del lunes.
Digamos que me sorprendió, aunque gratamente, el hecho de que ZP saliera en defensa del innombrable.
Digamos que en absoluto me sorprendió la respuesta de los dirigentes del PP. O acaso creiais que se iban a limitar a aplaudir las palabras del Presidente del Gobierno. Que no os enterais. Que estamos ya en campaña electoral. Lástima que eso de que la réplica llega "tarde" ya lo habiamos oido antes con otros temas. A ver si cambiamos el disco.
Digamos que al rey se le fué la pinza, porque por muy castiza que fuera la reacción, y cargado de toda la razón, que la tenía, un Jefe de Estado no puede caer al nivel del impresentable de Chavez, máxime cuando estaba siendo impecablemente replicado por Zapatero.
¿Y la prudencia? ¿Donde está la prudencia? Y no me refiero a la del Rey, a cuya actitud ya me referí anteriormente. Me refiero a la prudencia de quien acusa a otro de tener "Amistades Peligrosas". Bien haría en revisar su agenda de contactos.
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