26 julio 2007

EL JUEVES O EL CAFÉ PARA TODOS

Como todo el mundo habla del secuestro de la revista el jueves, no he podido resistir la tentación. Y lo voy a hacer sin decantarme por ninguno de los discursos que inundan la prensa escrita y hablada de nuestro país. No creo que el problema sea un debate entre censura y libertad de expresión. Pienso que la cuestión principal radica en que todos juguemos con las mismas reglas. Me explico.

Si acordamos que todo es susceptible de ser tratado, dentro de una línea humorística, con sarcasmo e ironía, sin más límite que el de la ley y el orden público, pues adelante con las portadas como la que fue objeto del manido secuestro.

Si reservamos ámbitos en los que se merecen guardar determinadas normas que impidan hacer ofensa de determinadas personas e instituciones, lo que debemos hacer por tanto es hacer extensiva la medida a toda aquella persona que pueda ser ofendida por determinadas publicaciones. O acaso la familia real merece mejor trato que una determinada creencia, llámese católica o musulmana.

Haciendo un breve recordatorio mental, recuerdo portadas del jueves en las que se caricaturizaba un icono religioso en el que se representaba al mismo Dios, por lo que dudo, que la familiar real, por muy excelsa que sea, logre alcanzar determinados parámetros de divinidad.

Quizá para un católico o para un musulmán, la portada del jueves fue mucho menos ultrajante que otras que se han publicado por esa misma revista. Quizá el monárquico ésbozó una sonrisa cuando vio portadas dedicadas a Mahoma o al mismo Dios.

Por tanto, y esta es la verdad como un puño que hoy traigo ante vuestras narices, lo que se requiere es la igualdad de reglas para todos en un país que presume precisamente de esa igualdad.

Café para todos.

No hay comentarios.: